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Escritores .: |
Damos a conocer el potencial literario de Oscar
Alejandro Cristancho un joven escritor que ni su
parálisis cerebral le impide plasmar sus sueños.
Hola Amigos ,
Me llamo Oscar Alejandro. Vivo en una casa campestre con
amplios espacios verdes. Aquí los días a veces son
lluviosos, nublados despejados y de sol.
Los últimos me gustan más aunque cuando caen esas
borrascas con truenos y relámpagos me siento como en
medio del mar en un barco perdido.
Admiro las aves que se pasean por los verdes prados y
aterrizan o llegan a los árboles que tienen frutos.
Cuando las nubes blancas forman figuras busco que nombre
colocarle a cada forma. El tiempo pasa y las nubes se
desvanecen con fuertes vientos. Mi vida ha sido
diferente a la de la mayoría de la gente y contaré por
qué. Aunque no lo recuerdo, lo único que registro es lo
que mis padres y mis hermanos me han contado. A los
pocos días de nacido mi rostro y mi cuerpo se pusieron
extremadamente amarillos por una severa ictericia,
entonces el médico dictaminó unas inyecciones que aún no
sabemos si fueron la causa de mi complicación porque
originaron una irreversible complicación nerviosa. Las
ordenes que enviaba mi cerebro al resto del cuerpo
quedaron afectadas y aún no sé si mis neuronas quedaron
desconectadas o muertas lo que ocasionó que todos los
movimientos de mi cuerpo,(extremidades, tronco cuello y
demás) quedarán suspendidos. Entonces me diagnosticaron
Parálisis Cerebral sin que mi cerebro hubiera tenido
daño alguno.
Mi familia me ha dicho que ese nombre de parálisis
cerebral está mal colocado, debería ser parálisis motora
o de las extremidades y el cuerpo. Porque mi mente es
igual a la de cualquier persona normal. La única
limitación que tengo es motora, o sea que no tengo mando
sobre la mayoría de los movimientos de mi cuerpo. Aún
así, hablo, puedo realizar las funciones básicas
fisiológicas y la mano izquierda la puedo manejar con
alguna destreza. Tienen que asistirme para lo demás.
La actividad que he desarrollado ha sido con mi mente.
Leo libros, revistas, cuentos, periódicos y estas
actividades ocupan más tiempo en mi vida que ver
televisión. Bueno, no niego que de pequeño ví mucha
televisión.
Al inicio de mi vida no comprendía bien que era lo que
pasaba porque no podía hacer lo que hacían otros niños,
y mucha más extrañeza cuando me daba cuenta que mis
sobrinos eran independientes, siendo menores que yo
caminaban, saltaban, brincaban y eran autónomos en todas
sus cosas. Claro que hay algunas épocas en que yo no
sabía nada de las cosas que se me presentaron. Pero cada
etapa de comprender cuál era mi problema e
identificarlo,sería algo muy largo de contar.
Mis hermanos son ocho, más los dos padres y ocho
sobrinos. La casa donde vivo con la familia forma parte
de una granja. Cuando uno entra están dos casas que son
el lugar donde pemanecemos más tiempo y donde vivímos.
Al fondo hay tres galpones que mi papá construyó hace
muchos años para la cría de pollos y gallinas.
Actualmente utiliza solamente dos galpones por que hace
varios años el negocio quedó suspendido por problemas
financieros. En la vereda donde está la casas hace
veinte años había caños o bayados. Las aguas del río y
de otras fuentes naturales bajaban por estos bayados y
la vida de campo era despejada y atráctiva. Mis hermanos
mayores alcanzaron a jugar y a disfrutar de los árboles
grandes, las peras y los juegos en grandes campos de
césped. Hasta hace apenas dos años teníamos dos grandes
pinos que tenían una edad de más de cuarenta años.
Cuando se decidió pavimentar la vía estos pinos, que
albergaban gran cantidad de visitantes y nidos, tuvieron
que ser derribados y con ellos todo un cúmulo de
generaciones que crecimos al amparo de su sombra y de su
abrigo como seres vivos.Yo le cogí mucho apego a estos
árboles y más a un gigantesco pino que tenía la misma
edad mía porque mi padre lo sembró en el mismo año que
yo nací. Cayó en junio del año 2000. Al otro día de esto
encontramos nidos, capuyos de polluelos, y tantos sueños
de campo y monte que tuvimos. En la mañana las mirlas,
copetones, azulejos, cardenales y uno que otro pájaro
visitante chillaban y revoloteaban en el lugar donde
estaba su hogar. Ese día fue duro y nadie pudo darles
una respuesta a sus reclamos. Varias semanas después con
una sierra y machete comenzó la obra de cortar un pino
de más de cincuenta años, y cinco sauces que custodiaban
la cerca de la casa. Sentí que todos los animales nos
estaban haciendo el reclamo y no podíamos darles ninguna
explicación.
Yo soy el único de la casa que ha permanecido siempre en
ella. Mis otros hermanos ocupan los días de la semana (o
la mayoría) a estar fuera de casa.
Tengo algunos amigos que me hacen la visita los fines de
semana y días festivos. Aunque a veces no viene nadie, y
es cuando me pregunto por qué no viene nadie. Imagino
que puede ser por muchas razones que no me visitan.
Una vez que tuve contacto con libros de varios autores.
Me causaron mucha emotividad por el impacto que tuvieron
estos libros y fue cuando al mismo tiempo tuve
oportunidades de dictarlos a algunas de mis propias
historias que desconocían por capacidades de la
imaginación.
O sea que dí a conocer mi mundo interior a través de la
creación de cuentos, es decir la literatura. Sé
distinguir la realidad de la ficción. En este caso me
estoy refiriendo a las cosas que me causan emoción como
una película de acción o un partido de fútbol. Así, como
ver pasar los aviones sobre todo de noche cuando hay
estrellas en el firmamento.
Una noche cuando estaba en la cama del cuarto de Angela,
mi hermana, observaba tranquilamente el firmamento por
la ventana. Algunas estrellas iluminaban el cielo
nocturno. Dicen que hay estrellas brillantes opacas y
hasta de colores. Entonces ví lo que parecía un cometa.
De occidente a oriente surcó el espacio una luz que
desprendía centellas y chispas como si tuviera cola. A
todos les dije que yo había visto un cometa, pero me
explicaron que lo más probable era que fuese un
meteorito, porque el movimiento de los cometas es muy
lento. Además son objetos mucho más grandes y con colas
de varios miles o cientos de kilómetros. Cuando se han
acercado a tierra su avistamiento es de varios días y ni
siquiera se ven a simple vista, hay que hacerlo con
telescopios.
Esta carta inicial y extensa es para comenzar un diálogo
con corresponsales de otras partes que deseen escribirme
y después conocerme. Para que intercambiemos
experiencias, información y demás cosas de la vida.
Cordialmente. Oscar Alejandro |
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Luis Ernesto
Lopera Zapata.:
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Nacido en Liborina Antioquia, este artista es un
brillante pintor y escultor, cuyas obras han sido
destacadas en un gran numero de exposiciones, logrando
importantes distinciones, entre otras resaltamos:
Segundo puesto en la "Muestra Artística" del Tercer
Concurso de Habilidades Laborales para Trabajadores
Discapacitados, Corporación Abilympic, Cartagena,
Colombia en 1991.
Tercer puesto en el "IV Encuentro de Artes Plásticas",
Zona Nororiental, Medellín en 1994.
Primer puesto en la "Muestra Artística" del Cuarto
Concurso de Habilidades Laborales para Trabajadores
Discapacitados, Corporación Abilympic, Villavicencio,
Colombia en 1994
Actividades docentes y anexas
Desde 1982 orienta la capacitación en dibujo, pintura y
escultura en grupos de Instituciones como El Comité
Regional de Rehabilitación de Antioquia, Asociación
Amigos de los Limitados, Civitón, Corporación Nuevo
Amanecer, Progresar y otras Instituciones dedicadas a
trabajar en arte y rehabilitación.
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Luis Ernesto
Lopera Zapata.:
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